marzo 10, 2011

Hymnen

Imaginé cientos de lágrimas color anís, imaginé a mi propio corazón sacudirse. Imaginé pueblos muertos y desolados, imaginé antenas y tendidos eléctricos, imaginé cantos, risas y LIRIOS EN LLAMAS. Imaginé fidelidad y tonterías de niño pequeño, tonterías que me hacen sonrojar y llorar. Imaginé mi muerte, imaginé mi cuerpo despidiéndose de mi carne, imaginé el dulce sabor de la marihuana, imaginé mis brazos, lagunas con sangre turbia. Imaginé a Tristan Tzara. Imaginé la nieve en la RUSIA COMUNISTA, imaginé los árboles sin hojas y bancas frías. Imaginé a Allen Ginsberg hurgando en sus cosas, sus ojos cansados y su barba frondosa. Imaginé su fuerza. Imaginé a Patti Smith leyendo su poema: "Noté el cielo y noté el sol, un arcoíris alrededor del sol." Imaginé el país donde nunca viví. Viudas judías y madres devotas con delantales a rayas. Imaginé a los chicos que nunca besé y me entristecí. Imaginé a mi hermano otra vez en casa, nuestras risas y conversaciones color tabaco. Imaginé cientos de libros, imaginé la catedral de Castro y a nosotros bajo la lluvia en la plaza de enfrente.
Imaginé decirle que lo amaba y mi cara llena de decepción. Imaginé nuestras caricias otra vez, y mis besos recorriendo su vientre. Imaginé el dolor que siento al saber que se acuesta con otros, y al saber que mis llamadas son molestas. -Oh Dios, perdóname, pero podría poner mi cabeza en los rieles del tren ahora mismo-. Imaginé nuestras caminatas cerca del hospital y las veces que dijo "te quiero". Imaginé algo mejor, en serio. Imaginé mis manos con óleo, imagine abrazar a mi mamá y pedirle un consejo, imaginé mi nariz sangrando, imaginé la playa desierta, caramelos de durazno y grandes olas oscuras.

1 comentario:

  1. simplemente hermoso. no imaginé que detrás de tus oscuras gafas tu mirada desviada soportase semejante tristeza, no imaginé que aquel cigarrillo en tu piesa se consumiría tan inevitablemente rápido, no imaginé que tus besos fueran el abajo que me atrae, no imaginé que aquel asfixiante olor a óxido inundase mi mente otra vez, no imaginé tanto dolor.
    sinceramente, disculpa

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